
Lejos del góspel, el belén y adorable árbol de navidad, Amy Winehouse celebra la navidad a su manera. Durante la representación navideña del musical 'La Cenicienta', la cantante irrumpió borracha para gritar lindezas.
Aunque parece de película, la británica está denunciada por estos hechos. Según confirma 'The Sun', Winehouse acudió al teatro por la invitación de su amigo Anthony Kavanagh, que interpretaba el papel de Príncipe Azul en la obra.
Pero Amy ni corta ni perezosa, en estado ebrio atacó al gerente del teatro propinándole varias patadas cuando este intentó llamarle la atención. De este modo, la polémica cantante irrumpió en las tablas del escenario gritando: "¡Fuck Cinders!, Prince Charming, marry me and branding the Ugly Sister 'bitches' ".
La traducción viene a ser algo así como; "¡Jodida cenicienta!, Príncipe encantador, cásate conmigo y únete al las putas de las Ugly Sister". Finalmente, fueron sus propios guardaespaldas las que llevaron a la estrella del teatro. Adorable.


