
Philip Hodousek ya había completado las dos terceras partes de uno de sus platos favoritos, sopa de cebolla francesa, cuando de pronto comenzó a masticar una masa pequeña, gomosa. "Debe ser una parte del queso derretido", pensó pero no.
El hombre disfrutaba de un almuerzo en el restaurante "Reivindique Jumper" en Santa Ana, en el estado de California, en Estados Unidos. Había ido a comer con su esposa, hija y suegros. Tardó cinco segundos en intentar masticar una y otra vez esa "masa" que finalmente escupió sobre el plato. Resulta que Hodousek había estado masticando un condón, atado en un nudo en el medio, según el expediente judicial que inició contra la cadena de restaurantes esta semana, según cuenta el diario digital "Orange County Register".
Un día después de que las noticias del pleito se rompieron, el Hodouseks desacreditó la especulación que su pleito es un impostor - incredulidad abastecida de combustible, en parte, por un caso celebre reciente que implica un pleito falso contra la cadena de comida rápida los propios problemas de dinero de Wendy y Philip Hodousek con el IRS.
El resturante niega las acusaciones, y asegura ante el tribunal que dichas acusaciones podrían golpear la reputación del local, para siempre. El episodio, según cuenta causó mucha tensión en la familia Hodousek, y los ha avergonzado en público, según ellos mismos cuentan. "No pasaré nunca más por ese local, ni de cerca," dijo un Hodousek. "Es verdadero calvario para nosotros. Vivimos en el infierno y ellos nos pusieron en él", dijo angustiado el hombre.

