
A sus 95 años, el ex secretario general del Partido Comunista de España, Santiago Carrillo, se mantiene activo y preocupado por la política española. Así lo ha demostrado en el programa 'En días como hoy', de Radio Nacional, donde, entrevistado por Juan Ramón Lucas, ha tildado de "escándalo" la decisión del Tribunal Supremo de procesar a Baltasar Garzón.
Para el ex dirigente comunista, esta decisión no ha hecho otra cosa que poner en duda "la objetividad de la justicia española".
Carrillo afirma que "la Falange española, el partido de Franco, va a conseguir que la justicia española eche de la Magistratura a Garzón" y que esto "es el mundo al revés".
También opina que "quizá lo que está actuando contra él es el delito de haber iniciado la investigación de la trama Gürtel y eso lleva a uno a pensar si la justicia es independiente".
ETAPA EN LA POLÍTICA
Carrillo recordó también sus comienzos en la política, en una época en la que, dijo, se podía ser "más optimista de lo que se puede ser hoy".
El ex dirigente comunista atribuyó el pesimismo actual a "la tensión y a la crispación" y aseguró que, ahora, ve las cosas con "menos optimismo" y preocupado por si vuelve a "aparecer el fantasma de las dos Españas".
Asimismo, señaló que en sus inicios pensaban "en una democracia más social y más ampliamente libre que la de hoy", pero que "más o menos hay una semejanza entre aquello y esto".
Para Carrillo, "por desgracia", el tono de la derecha actual "se va pareciendo un poco a la de aquella época".
De vuelta al pasado, dijo que "Fraga hizo una oposición británica a Felipe González" y que actuó en el juego parlamentario "con gran corrección ", pero que sus sucesores, "Aznar y, ahora, Rajoy hacen una oposición filibustera" que "está llamando a la calle a veces a rebelarse contra el Gobierno", como ha pasado con la "decisión del IVA y con otras decisiones del Gobierno".
En su opinión, la Transición y la democracia española son fruto de "la clandestinidad antifranquista de centenares de personas que dieron su vida". Y entiende que en "la Transición el Partido Comunista ha sido una pieza fundamentalísima porque, en ese momento, los partidos democráticos, excepto el nuestro, eran un proyecto", mientras que el Partido Comunista en 1976, en el año de su legalización, "ya tenía 200.000 afiliados con carnet" y podían "mover gente en la calle".
"Si nosotros hubiéramos tomado una actitud hostil hacia la Transición no habría sido posible", añade.
En este sentido, Carrillo declaró que él es "el ejemplo de cómo los comunistas españoles han defendido siempre la democracia", porque de joven defendió "la república democrática y parlamentaria" y durante el franquismo "la recuperación de las libertades políticas". Y añadió: "En el año 1956, 20 años antes de la Transición, tuve un papel muy activo en el lanzamiento de la política de reconciliación nacional".

