
El jurado popular que debe juzgar al ex presidente valenciano, compuesto por seis hombres y tres mujeres, decide a estas horas el veredicto contra Francisco Camps y Ricardo Costa. La deliberación es secreta por lo que los miembros del jurado se encuentran completamente incomunicados.
No pueden comunicarse con el exterior, mucho menos tener acceso a los medios de comunicación, ni usar teléfonos u otros medios que los puedan poner en contacto con alguien que no sea compañero del tribunal. Así se encuentran aislados en el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Valencia, deliberando el futuro de los acusados.
El juez encargado de juzgarlos, Juan Climent había pedido al jurado "independencia, responsabilidad y sumisión a la ley", además de recordar que "la declaración de culpabilidad o no culpabilidad debe ser congruente y consecuente con los hechos probados" durante el juicio.
EL PRESIDENTE IMPUTADO
Al expresidente de la Comunidad valenciana se lo juzga por un supuesto delito de cohecho impropio, por haber recibido, presuntamente, regalos de la trama ‘Gürtel’, donde están involucrados varios miembros del Partido Popular.
En concreto se le acusa por haber recibido ropa con un valor de 14.000 euros entre 2005 y 2008, trajes de sastre que supuestamente no pagaba sino que eran regalos que recibía de implicados en la trama de corrupción. Su imputación en el ‘caso de los trajes’ lo llevó a dimitir de su cargo de presidente del gobierno autonómico, en julio de 2011. El ex presidente valenciano se declaró en todo momento inocente de los cargos que se le imputaban. El otro acusado, que comparte las mismas acusaciones que Camps es Ricardo Costa, ex número dos del PP en la Comunidad Valenciana.
Tras cinco semanas, Francisco Camps cerraba el juicio reclamando su inocencia, “Soy inocente y vengo a buscar la justicia de mis cociudadanos". El abogado defensor recalcó los tragos amargos que había pasado su cliente durante el proceso, “con lo que ha pasado, vale por 1.000 penas de cohecho”.

