
La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, informó esta mañana de que se sancionará a todo aquel que no respete la ley del aborto si ésta logra salir adelante en el Congreso. De este modo, explicó que se mantendrán las penas de cárcel e inhabilitación "a todos aquellos que no se atengan a los plazos y requisitos que marca la norma".
Durante unas declaraciones en la Cadena Ser, la ministra comentó que el aborto "es lo último a lo que hay que llegar", y recalcó la importancia "en la educación, la prevención y en la sensibilidad de los métodos anticonceptivos". Del mismo modo, expuso que educar sobre estos temas "nos compete a todos, a los poderes públicos, a los educadores y también a los padres".
"Lo idóneo y razonable es que una joven no tenga que llegar a prevenir el embarazo, pero si se ve abogada a tomar una decisión tan difícil, lo lógico es que lo haga acompañada de su familia", afirmó Aído, "nosotros no podemos entrar al seno familiar, sino que queremos dar coherencia al marco jurídico", sentenció.
En cuanto a la ley final, que tendrá que todavía tendrá que ser aprobada, la ministra alegó que "han presentado un anteproyecto de ley lo más equilibrado posible", y explicó que la norma quiere salir a la luz "tras ocho meses de intenso trabajo en el Congreso, a través de la Comisión creada para esto y después de escuchar a las distintas asociaciones y entidades que tenían que decir algo sobre esta materia".
Principales problemas de la ley
Lo cierto es que esta ley está trayendo cola, y son muchos los que se oponen a su aprobación. Aído la defiende alegando que en la norma "hay un valor esencial, que es una ley de salud sexual y reproductiva", y que con ella, lo que se propone el Gobierno es "frenar el número de embarazos no deseados".
Preguntada por la edad adecuada en las mujeres a la hora de decidir o no la práctica del aborto afirmó que "en todas las decisiones en el ámbito de lo sanitario los 16 años es la edad mínima para tomar decisiones de este tipo", y se refirió a la ley de Autonomía del Paciente aprobada por el PP durante su última legislatura.
Además, concretó que la actual ley del Aborto "no convence a nadie", y que la posición que está adoptando el Ejecutivo de Zapatero al respecto "se apoya en lo que recomiendan los principales organismos internacionales".

