
Un proyecto internacional, con participación española, analiza un lago salado de Túnez para verificar si es un análogo planetario de Marte, lo que permitiría probar en ese lugar aparatos que viajarán en misiones espaciales y estudiar las condiciones de habitabilidad de ambientes extremos.
La investigación se centra en averiguar si el lago Chott El Jerid, en el suroeste de Túnez, reúne condiciones físico-químicas similares a las de Marte, lo que podría ser útil para determinar la presencia de agua en un planeta.
Para el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, la Tierra alberga lugares con condiciones parecidas a las que se pueden encontrar en planetas como Marte y estos ambientes extremos, como el de la cuenca del Río Tinto, en la provincia española de Huelva (suroeste), pueden llegar a ser validados por la comunidad científica como análogos planetarios.
De esta forma pasan a convertirse en campo de pruebas para conocer el comportamiento de los equipos y herramientas que van a emplearse en misiones espaciales, o cuáles son los límites de habitabilidad en condiciones extremas, señala el CSIC en un comunicado
INVESTIGACIONES
"Queremos conocer qué límites tiene la vida en parajes con condiciones tan desfavorables y, para ello, realizaremos perforaciones para conocer qué tipo de especies se encuentran en el subsuelo del lago", explica Felipe Gómez, del Centro de Astrobiología de Madrid.
Además de desarrollar un catálogo de la biodiversidad de Chott El Jerid, la próxima campaña del proyecto delimitará mediante técnicas de sondeo geofísico las zonas acuíferas para obtener un completo mapa de la hidrología del lugar, entre otros aspectos.
"Una vez en el laboratorio, trataremos de validar el lago como análogo planetario y trazaremos un mapa en 3D que permita una comprensión de los procesos geológicos de la zona y su efecto en la biología del hábitat", concluyó el investigador.

