
El Referente ha entrevistado a Ainhoa Goñi, directora de comunicación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El papel actual de la ciencia en la sociedad se ha visto muy favorecido con las tecnologías avanzadas y las redes sociales. Temas que antes estaban destinados al acceso de unos pocos, se ha conseguido que la gente se interese por ellos. "Con el periodismo digital se divulga mucho más de ciencia".
¿Qué es el CSIC? ¿Cómo funciona y cuál es la relación con Instituciones y medios?
El CSIC es una Agencia Estatal que depende del Ministerio de Ciencia e Innovación. Es el organismo de investigación público más grande de España y el que más patenta. Cuenta con 140 centros repartidos entre todas las Comunidades Autónomas, habiendo más en Madrid, Cataluña y Andalucía. Tenemos, además, una sede en Bruselas y otra en Roma. Contamos con 15.000 investigadores que tratan temas que van desde Humanidades a las nuevas disciplinas como bioquímica o investigaciones desde recuperación de especies hasta el VIH, por lo que nos hace una institución pluridisciplinar. Ocupamos el noveno lugar del ranking SCIMAGO en temas de investigación. Colaboramos con universidades y organizaciones en proyectos de investigación.
Al ser una Institución tan grande, ¿cómo os coordináis?
Cada área de investigación tiene un coordinador. Como somos un órgano pluridisciplinar, existe una gran cantidad de investigadores y especialistas a los que podemos recurrir según el tema que queramos abordar.
A nivel comunicacional, ¿cómo se distribuye la información a los medios de comunicación?
Cuando se acepta una investigación, tanto el 'paper' que lo ha aceptado como el investigador que ha recibido el aprobado de su proyecto, nos avisan. Nosotros nos encargamos de hacérselo llegar a los medios: a RTVE, a la SER... nosotros no recibimos imágenes de los medios, sino que nosotros somos quienes les damos a ellos. El tipo de colaboración con los medios es diciendo qué hacemos desde el CSIC en favor de la investigación. Además, hace relativamente un año, empezamos a divulgar por Internet, y Twitter aquí tiene mucho que ver: es comunicación directa con la gente y nos permite mostrar también, en esta línea, nuestro trabajo, en la actualidad, tenemos más de 15.000 seguidores.
Cada día salen nuevas investigaciones. ¿Cómo se hace para seleccionar y diferenciar lo importante de lo interesante?
Hace años se nos conocía menos, y por aquel entonces no teníamos tantos redactores como ahora y dábamos una nota de prensa al mes. Ahora elaboramos cuatro a la semana como mínimo. Nosotros seleccionamos para bien y para mal. Buscamos siempre las noticias de impacto y siempre relacionadas con el ámbito de lo científico. Obviamente, no tenemos, ni nosotros ni ningún medio, capacidad para dar veinte notas de prensa. No hay espacio en los medios para hacer eso. Organizamos todo para que sea de calidad científica, en razón de imágenes, que las traducciones estén bien hechas, etc.
No suelen repetirse los mismos temas una misma semana, y tampoco hay dos personas que estén tratando el mismo tema en una determinada investigación.
¿Cómo ha afectado la crisis a la labor del CSIC?
La crisis como tal no nos ha afectado en aspectos de financiación, divulgación e investigación. Se ha mantenido el presupuesto que teníamos con respecto al año pasado. En comunicación no hacemos gastos externos, quiero decir, los vídeos, fotografías y cualquier gestión las realizamos los miembros del equipo, así que todo se simplifica. El CSIC y cualquier investigador siempre querrá más. Personalmente yo diría que hay que invertir exponencialmente. Muchos países, como Alemania o China, han aumentado su presupuesto en I+D+i. Los investigadores del CSIC luchan por conseguir ayudas europeas para financiar proyectos de investigación, y la verdad es que somos muy buenos en eso: presentan buenos proyectos que reciben buen respaldo porque son muy competitivos. Sería estupendo que más empresas invirtieran en ciencia, ya que hace que la sociedad avance.
A VECES LA CIENCIA ES DURA, PERO HAY QUE ADAPTARLA
¿Cuál es el papel que ocupa la ciencia en redes sociales? ¿Y en los medios de comunicación?
El lugar que ocupa la ciencia, ocurre lo mismo que con cultura: hay poco espacio y siempre querremos que aparezca más de lo nuestro. Por el tipo de especialización, es complicado. Tecnología es mucho más sencillo que contar que un tema relacionado con ciencia básica. Ciertos casos, como el de los neutrinos, fue un tema muy bien tratado que llamó la atención. Hubo un punto de enganche: han puesto en jaque las bases de la física moderna de Newton, la Teoría de la Relatividad de Einstein. Está bien que la ciencia tenga ese enganche. De esta forma, los periodistas de ciencia aprenden a atraer a la gente que les leen. En nuestro caso, partimos con ventaja: tenemos que informar. Por ejemplo, en el caso del grafeno, nadie sabía lo que era hasta el año pasado que se otorgó el Premio Nobel de Física por las investigaciones con este material. Y ahora dicen que los nuevos móviles flexibles van a ser de grafeno. Todo eso llama la atención.
La física o química básica no llaman la atención cuando se publican, pero cuando explicas algo nuevo sobre un medicamento, es necesario que la sociedad tenga toda esa base.
¿Ciencia al alcance de todos?
Tener acceso y opinar sobre ciencia es distinto. Todo el mundo habla de deporte, ¿por qué no también de ciencia? Cuando se mezclan temas, ciencia y deporte por ejemplo, lo hace más atractivo, hace la ciencia más atractiva. Hay que explicarla para que se entienda. ¿Cómo te enseñan las matemáticas en el colegio? Cuando se hace periodismo de ciencia tienes una forma de publicar y tienes que adaptar las formas para contar las cosas. Cuando un medio publica una noticia, hablamos de periodismo, no de ciencia, porque tiene que adaptar ese hecho al público que va dirigido. En el fondo es una investigación que cada medio interpreta de una manera, pero el hecho científico, no varía. La ciencia a veces es dura, pero hay que adaptarla.
¿Qué labor está haciendo el CSIC en El Hierro?
Ahora es un tema que se está mediatizando mucho, que si va a haber una nueva isla o van a tener que evacuar la isla. Realmente no había mucha información a nivel social de un lugar hasta que sucede algo. Nosotros allí seguimos nuestra línea: trabajamos con otras instituciones, como el Instituto Geográfico Nacional, para investigar, o el PEVOLCA. Ahora mandamos allí el Sarmiento de Gamboa para realizar pruebas de gravimetría y batimetría. Hay otras instituciones, como el Instituto Oceanográfico, con los que también colaboramos.
¿Cómo es ir a Cabo Cañaveral a ver el despegue del Curiosity?
La verdad es que ha sido todo un placer como persona y periodista. Nosotros le estuvimos dando cobertura al tema y nos encantó que la NASA me invitara a ver cómo hacen despegar un cohete. En este caso, es el primer objeto que posee tecnología española con destino Marte, y encima, del CSIC. Es un experimento brutal porque, en la última maniobra, de una nave se descolgará el robot que irá por la superficie del planeta para tomar datos sobre la temperatura de la misma superficie, la radiación del viento y demás aspectos. Serán seis minutos de infierno, ya que el robot es demasiado pesado con respecto a otros, Spirit y Opportunity, como para ponerle un airbag, y por ello han decidido descolgarlo.
¿Y el objetivo es saber si hay vida?
Una bacteria es vida. Lo que se va a buscar son las condiciones de habitabilidad, si hubo agua o vida en Marte como para que en un futuro, la haya. Se habla del año 2035 para mandar ya una misión con personas. Es conocimiento que posteriormente podamos aplicarlo a otras investigaciones en la Tierra.

